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ANTÍFONA DE ENTRADA
Cfr. SaI 69, 2.6
Líbrame, Dios mío.
Señor, ven pronto a socorrerme. Tú eres mi ayuda y mi libertador; no
tardes, Señor.
ORACIÓN COLECTA
Derrama, Padre, tu
misericordia sobre tu pueblo suplicante, y ya que nos gloriamos de tenerte
por Creador y Señor, renueva en nosotros tu gracia. Y consérvala en tu
bondad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en
la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.
LECTURA Jer 31, 1-7.
Lectura del
libro de Jeremías.
En aquel tiempo —oráculo del Señor— Yo seré el
Dios de todas las familias de Israel y ellos serán mi Pueblo. Así habla el
Señor: Halló gracia en el desierto el pueblo que escapó de la espada;
Israel camina hacia su descanso. De lejos se le apareció el Señor: Yo te
amé con un amor eterno, por eso te atraje con fidelidad. De nuevo te
edificaré y serás reedificada, virgen de Israel; de nuevo te adornarás con
tus tamboriles y saldrás danzando alegremente; de nuevo plantarás viñas sobre
los montes de Samaría: los que las planten tendrán los primeros frutos.
Porque llega el día en que los vigías gritarán sobre la montaña de Efraím:
«i De pie, subamos a Sión, hacia el Señor, nuestro Dios!» Porque así habla
el Señor: ¡Griten jubilosos por Jacob, aclamen a la primera de las
naciones! Háganse oír, alaben y digan: « ¡El Señor ha salvado a su pueblo,
al resto de Israel!»
Palabra de
Dios.
COMENTARIO: Se acerca el tiempo en que
cambiaré la suerte de mi pueblo Israel. Los israelitas habían sido
expulsados de esa tierra y dispersados. Ahora no están para oír a Jeremías,
pero éste se dirige a ellos a través del tiempo y del espacio. Esta vez el
Señor habla como el Padre del hijo pródigo.
SALMO Jer 3l, 10-12.13
R. ¡El Señor
nos cuidará como un pastor!
¡Escuchen, naciones, la palabra del Señor,
anúncienla en las costas más lejanas! Digan: «El que dispersó a Israel lo
reunirá, y lo cuidará como un pastor a su rebaño» .R.
Porque el Señor ha rescatado a Jacob, lo
redimió de una mano más fuerte que él. Llegarán gritando de alegría a la
altura de Sión, afluirán hacia los bienes del Señor. R.
Entonces la joven danzará alegremente, los
jóvenes y los viejos se regocijarán; Yo cambiaré su duelo en alegría, los
alegrare y los consolaré de su aflicción. R.
ALELUYA Lc7,.16
Aleluya. Un gran profeta ha aparecido en medio
de nosotros y Dios ha visitado a su Pueblo. Aleluya.
EVANGELIO Mt 15, 21-28
Evangelio de
nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Jesús partió de allí y se retiró al país de
Tiro y de Sidón. Entonces una mujer cananea, que procedía de esa región,
comenzó a gritar: «i Señor, Hijo de David, ten piedad de mí! Mi hija está
terriblemente atormentada por un demonio». Pero Él no le respondió nada.
Sus discípulos se acercaron y le pidieron: «Señor, atiéndela, porque nos
persigue con sus gritos». Jesús respondió: «Yo he sido enviado sola- a las ovejas
perdidas del pueblo de Israel». Pero la mujer fue a postrarse ante Él y le
dijo: «Señor, socórreme!» Jesús le dijo: «No está bien tomar el pan de los
hijos, para tirárselo a los cachorros». Ella respondió: « Y sin embargo,
Señor, los cachorros comen las migas que caen de la mesa de sus dueños! »
Entonces Jesús le dijo: «Mujer, ¡qué grande es tu fe! ¡Que se cumpla tu
deseo!”, Y en ese momento su hija quedó sana.
Palabra del
Señor.
COMENTARIO: Jesús siguió un criterio
su evangelización. Aunque vino para todos y el bien de todos, incluidos los
cananeos, dio preferencia al pueblo de Israel. Ante la fiel y humilde
insistencia de la mujer cananea, Jesús acepta y, gracias a la fe, su hija
quedó sana.
ORACIÓN SOBRE LAS
OFRENDAS
Santifica los dones que
te presentamos, Señor, y, al aceptar este sacrificio espiritual,
conviértenos en ofrenda eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE COMUNIÓN
Cfr. Jn 6,35
Dice el Señor: Yo soy el
pan de vida. El que viene a mí jamás tendrá hambre, y el que cree en mí
jamás tendrá sed.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA
COMUNIÓN
Acompaña y protege siempre, Señor, a quienes
has renovado, con este don celestial, y ya que nos reconfortas
constantemente concédenos participar de la redención eterna. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
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"La fe de la Cananea"
Mt 15, 21-28
Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant
1. LA CANANEA, NOS MUESTRA LO QUE ES
TENER UNA FE FIRME
El Evangelio de hoy, nos trae el suceso de la
mujer cananea, donde se destaca la fe de esta gentil frente al fariseísmo
judío
La cananea, nos muestra lo que es tener una fe
firme, es además un verdadero ejemplo de paciencia y perseverancias, porque
con las cosas de Dios, hay que tener paciencia. Y también esta sufrida
mujer, nos enseña a no desanimarnos cuando parece que Dios no atiende de
inmediato nuestras peticiones y creemos que Él nos está probando nuestra
fe.
2. NOS SUCEDE QUE SENTIMOS QUE EL SEÑOR
NO NOS RESPONDE
Muchas veces nos sucede que sentimos que el
Señor no nos responde cuando le pedimos, y creemos que Él está indiferente
a nuestras necesidades, entonces conviene hacerse algunas preguntas,
¿Rezamos mal?, ¿Estamos pidiendo algo que el Señor sabe que no nos
conviene?
El episodio de la cananea,
ocurre la comarca de Tiro y Sidón, provincia de Siria. Había un cierto
desprecio en la misión de Jesús a los gentiles, del mismo modo, ellos se molestaban
de decir que los judíos son, simbólicamente, señores de ellos.
3. BUSCANDO UN LUGAR DE RETIRO Y
REPOSO PARA SUS AMIGOS DISCÍPULOS
Ese es el ambiente donde sucede este relato,
donde una mujer salió de sus contornos para ver a Jesús. El Señor se había
supuestamente retirado a esa zona al norte de Galilea, buscando un lugar de
retiro y reposo para sus amigos discípulos, algo que no habría encontrado
en la región de Betsaida (Mc 6:31). Hemos de suponer, que Jesús tendría largas
conversaciones de preparación y formación y diálogos sobre el Reino con sus
discípulos.
San Mateo dice que con motivo de la actividad
de Jesús en Galilea, se había “extendido su fama por toda Siria” (Mt 4:24).
Tiro es vecino a Galilea, por tanto habían escuchado a Jesús en esa zona,
precisamente junto al lago. También habían sido testigo presénciales de
muchas curaciones (Mc 3:8.11).
4. LA MUJER CANANEA SALE EN BUSCA DE
JESÚS
Entonces la noticia de su llegada por esa provincia
se supo con rapidez, por eso la mujer cananea sale en busca de Jesús, ella
necesita de él, y pide su ayuda. Esta mujer, viniendo al encuentro de
Jesús, según san Marcos, se echó a sus pies; y grita ¡Señor, hijo de David,
ten compasión de mí! Es grande la fe de la cananea, ella verdaderamente
cree en la divinidad de Cristo, lo llama Señor y en su humanidad lo llama
“hijo de David”. Este título era mesiánico y estrictamente judío, sin
embargo la cananea emplea este calificativo. La resonancia de aclamaciones
anteriores de las gentes se extendía hasta esa región. (Mc 3:8).
5. MI HIJA ESTÁ TERRIBLEMENTE
ATORMENTADA POR UN DEMONIO
Hay que destacar, que ella no le pide al Señor
un favor haciéndole ver sus propios méritos, solo suplica la misericordia
de Cristo, y le ruega “ten piedad de mí”. Por cierto ella pide por su hija,
y como toda mama, siente que el dolor de una hija es también su dolor.
La mujer le dice a Jesús; Mi hija está terriblemente
atormentada por un demonio. Conforme al medio ambiente, atribuye el mal de
su hija a un demonio. La sola expresión no basta para dictaminar si se
trata de una verdadera posesión diabólica o de modos públicos y crédulos de
juzgar así ciertas enfermedades.
6. LOS DISCÍPULOS SE ACERCARON Y LE
ROGABAN: ATIÉNDELA
Jesús no le contestó una sola palabra; pero los
discípulos se acercaron y le rogaban: Atiéndela, porque viene gritando detrás
de nosotros. La mujer insistía mucho con sus gritos, es por eso que los discípulos le ruegan que la atienda y la
despida. Pero Jesús tarda en responder, era la espera para avivar la fe.
Con esa demora en responder, Jesús nos muestra
la paciencia y la perseverancia de la mujer cananea, pero además hay otro
detalle, el oye a sus discípulos cuando se acercaron y le pidieron: “Señor,
atiéndela”, es decir, nos enseña a rogar por las necesidades de nuestro prójimo,
independiente de quienes son, de nacionalidad o de que raza o condición.
7. YO NO HE SIDO ENVIADO, SINO A LAS
OVEJAS DESCARRIADAS
Jesús, les contestó a sus discípulos: Yo no he
sido enviado, sino a las ovejas descarriadas de la casa de Israel, que son
los que están sumidos por la desorientación mesiánica farisaica. El judío
debería venir a la fe, por descender de los padres, y por haber tenido las
revelaciones. Recordemos que antes el Señor les había dicho: “Vayan, en cambio,
a las ovejas perdidas del pueblo de Israel” (Mt 10, 5), porque Él había
reservado su tiempo para la salvación de todos en el momento de su pasión y
luego su resurrección, entonces en seguida los apóstoles llevarían la fe
hasta lo último confín de la tierra” (Hech1:8).
8. ¡SEÑOR, AYÚDAME!
Sin embargo, Ella se acercó entonces a Jesús y
postrada ante él, le dijo: ¡Señor, ayúdame! La respuesta de Jesús, debe entenderse en el contexto como lo dice Marcos,
primeramente deje que atienda a los hijos, porque
la intención no era no atender a la mujer cananea, sino que primero debe
atender a Israel, por eso Él le respondió: No está bien quitarles el pan a
los hijos para echárselo a los perritos. Era conocido denominar de modo
metafórico a los dioses paganos como perros. Son entonces esta expresiones formas de enunciar termino gráficos
semitas, así es que no debemos pensar en boca de Jesús, palabra de aspereza
menos aún en la intención del Señor, que iba a elogiar la fe de aquella
mujer y sanar a su hija.
Sabiamente, la cananea no se atrevió a
contradecir, no se entristeció, y no abandono al Señor. La fe, la humildad
y la paciencia, hacen admirable a esta mujer y ella estaba convencida de
que Cristo Jesús podía sanar a su hija.
9. PERO TAMBIÉN LOS PERRITOS SE COMEN
LAS MIGAJAS QUE CAEN
Por eso ella respondió: Es cierto, Señor; pero
también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de sus amos. Esta
mujer no deja de insistir y lo hace con fe, y responde con una razón
conocida en los hogares, le dirá que no hace falta que quite el pan a los
hijos, sino que, como sucede en las casas, sin quitar el pan a los hijos,
los pequeños perrillos comen también del mismo pan. Ella ve en Jesús, como
un gran padre de Israel, entonces podía comprender esta situación mejor que
los padres en el hogar, y así pidiendo con todo su corazón, demostraba una
fe y confianza única.
10. MUJER, ¡QUÉ GRANDE ES TU FE!
Jesús, con su natural inclinación de hacer el
bien, compasivo y bondadoso, hace la excepción para esta mujer gentil.
Entonces Jesús le respondió: Mujer, ¡qué grande es tu fe! Que se cumpla lo
que deseas. Jesús elogia la fe de esta cananea, en contraste con tantas de
Israel, de su mismo Nazaret y de su misma coterráneos que no “creían” en
El, Y en aquel mismo instante quedó curada su hija. Fue un nuevo milagro a
distancia. La mujer marchó llena de fe en la palabra de Jesús, y así fue como
volvió a su casa y encontró a su niña acostada en la cama, habiendo ya
salido el demonio.
En este milagro, donde se produce finalmente un
acontecimiento de gran ternura, nos enseña del gran corazón de Jesús, El
ama a los hombres con una grandeza inimaginable, pero también nos deja una
bella lección, la confianza que debemos tener en El, como la tuvo la mujer
gentil. Aquí se hace un milagro a distancia, no hay autosugestión, y con una
curación instantánea. Jesús nos había dicho al inicio de este fragmento del
evangelio, Yo no he sido enviado, sino a las ovejas descarriadas de la casa
de Israel, había un privilegio de los judíos, pero el aprecia la
disposición de las gentes, de la salvación única de todos por la fe.
Roguemos al Señor, nos regale la fe y que nada
nos haga perder nuestra confianza en su infinita misericordia.
Cristo
Jesús, vivan en nuestros corazones.
Pedro
Sergio Antonio Donoso Brant
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