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MISA DIARIA DE CAMINANDO CON JESUS
"La Eucaristía es fuente
y culmen de toda la vida cristiana" (LG 11)
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Página de
Pedro Sergio Donoso Brant
28 años
en Internet
La
edición de la Misa Diaria, Reflexión Bíblica, Lectio Divina y Santoral es
las más antigua de Internet, comenzó en el año 1998. Está permitido
el renvío, la copia y la publicación de esta página, solo ruego indicar el
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18-09-2026
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Edición Nº 10.826
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LITURGIA
DE LA HORAS
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ANTÍFONA DE ENTRADA Cf. Ecli 36,18
Señor, concede la paz en los que esperan
en ti, para que se compruebe la veracidad de tus profetas. Escucha la
oración de tu servidor y la de tu pueblo Israel.
ORACIÓN COLECTA
Míranos, Dios nuestro, creador y
Señor del universo y concédenos servirte de todo corazón, para experimentar
los efectos de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu. Hijo, que vive y
reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de
los Siglos.
PRIMERA
LECTURA: 1Cor 15, 12-20
Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo
a los cristianos de Corinto.
Hermanos:
Si se anuncia que Cristo resucitó de entre los muertos, ¿cómo algunos de
ustedes afirman que los muertos no resucitan? ¡Si no hay resurrección,
Cristo no resucitó! Y si Cristo no resucitó, es vana nuestra predicación y vana
también la fe de ustedes. Incluso, seríamos falsos testigos de Dios, porque
atestiguamos que él resucitó a Jesucristo, lo que es imposible, si los
muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo
resucitó. Y si Cristo no resucitó, la fe de ustedes es inútil y sus pecados
no han sido perdonados. En consecuencia, los que murieron con la fe en
Cristo han perecido para siempre. Si nosotros hemos puesto nuestra
esperanza en Cristo solamente para esta vida, seríamos los hombres más dignos
de lástima. Pero no, Cristo resucitó de entre los muertos, el primero de
todos.
Palabra de Dios.
COMENTARIO: A los cristianos de Corinto no
les resultaba fácil aceptar la resurrección de los muertos, debido a la
fuerte influencia de la filosofía griega, que despreciaba el cuerpo en
desmedro del espíritu como centro del hombre. Para Pablo, la salvación de
Jesucristo afecta tanto al cuerpo como al espíritu pues el hombre no es
disociable. Si los muertos no resucitan, Cristo no ha resucitado; la
salvación no se ha cumplido, nuestra fe es estéril y todo carece de
sentido.
SALMO:
Sal 16, 1. 6-7. 8. 15
R. ¡Me saciaré de tu presencia, Señor!
Escucha,
Señor, mi justa demanda, atiende a mi clamor; presta oído a mi plegaria,
porque en mis labios no hay falsedad. R.
Yo
te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: inclina tú oído hacia mí y
escucha mis palabras. Muestra las maravillas de tu gracia, tú que salvas de
los agresores a los que buscan refugio a tu derecha. R.
Escóndeme
a la sombra de tus alas, y por tu justicia, contemplaré tu rostro, y al
despertar, me saciaré de tu presencia. R.
ALELUYA: Cfr. Mt 11, 25
Aleluya.
Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque revelaste los
misterios del Reino a los pequeños. Aleluya.
EVANGELIO: Lc 8, 1-3
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san
Lucas.
Jesús
recorría las ciudades y los pueblos, predicando y anunciando la Buena Noticia del
Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y también algunas mujeres que habían
sido sanadas de malos espíritus y enfermedades: María, llamada Magdalena,
de la que habían salido siete demonios; Juana, esposa de Cusa, intendente
de Herodes, Susana y muchas otras, que los ayudaban con sus bienes.
Palabra del Señor.
COMENTARIO: Jesús, como Maestro, da a
conocer un Reino universal y sin exclusiones, donde la mujer también es
parte importante e imprescindible. Por tanto
también la comunidad cristiana está llamada a ser un lugar de integración y
unión, donde cada uno sea reconocido en su calidad y dignidad de hijo de
Dios.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Escucha nuestras súplicas, Señor, recibe
con bondad la ofrenda de tu pueblo, para que los dones
presenta dos en honor de tu nombre sirvan para la salvación de todos
Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE COMUNIÓN Cf. Sal 35,8
Qué inapreciable es tu
misericordia, Señor!
Los hombres Se refugian a la sombra de tus alas.
ORACION DESPUES DE LA COMUNION
Te rogamos, Dios nuestro, que el
don celestial que hemos recibido impregné nuestra alma y nuestro cuerpo,
para que nuestras obras no respondan a impulsos puramente humanos sino a la
acción de este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.
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REFLEXIÓN BÍBLICA
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“recorría las ciudades y los pueblos, predicando
y anunciando la buena noticia”
Lc 8, 1-3
Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant
1.
JESÚS RECORRÍA LAS CIUDADES Y LOS PUEBLOS
Este relato
evangélico, solo lo encontramos en Lucas. En él se da una descripción
general sobre la obra misionera de Jesús. Se describe que Jesús recorría
las ciudades y los pueblos, predicando y anunciando. Lucas detalla que lo
acompañaban los Doce Apóstoles, y que junto a ellos iban mujeres que habían
sido sanadas de malos espíritus y enfermedades, estas son: María, llamada
Magdalena, Juana, esposa de Cusa, intendente de Herodes, Susana y además de
muchas otras, que los ayudaban con sus bienes.
Es importante el
antecedente que aquí se comenta Lucas, los vivía, en ocasiones, de los
bienes que les ofrecían diversas piadosas mujeres, al tiempo que los
acompañaban en sus viajes apostólicos, sin duda para prestarles las
atenciones materiales mientras ellos se ocupaban del apostolado.
Eran motivos de
gratitud lo que las movía a ello: habían sido sanadas de malos espíritus y enfermedades.
Puede verse en esta escena el trato delicado de Lucas con las mujeres,
despreciadas en la antigüedad.
2.
ANUNCIAR LA
BUENA NOTICIA
En fragmento del
Evangelio, Lc 4, 38-44, Jesús nos dice: "También a las otras ciudades
debo anunciar la
Buena Noticia del Reino de Dios, porque para eso he sido
enviado". Y predicaba en las sinagogas de toda la Judea. Entonces
por segunda vez nos proclamaba la buena noticia del reinado de Dios. Ahora lo
hace recorriendo la ciudades y pueblos, acompañado de doce de sus grandes
amigos, sus discípulos, y algunas mujeres, todos a disposición del Señor,
compartiendo su andar, caminando por lugares duros, áridos, compartiendo
los sueños, las comidas, las alegrías y la penas, pero lo más importante,
llenos de amor solidario y de servicio.
Esta fue la misión de
Jesús, proclamar la
Buena Noticia del Reino de Dios, recorriendo ciudades y
pueblos, anunciado que el Padre Dios, quiere perdonarnos, y que El venia como nuestro salvador. El
proclama la salvación con sus palabras, con cada una de sus
acciones, con sus ejemplos, con sus milagros, con el Evangelio.
3.
JESÚS HA DELEGADO EN NOSOTROS PREDICAR LA BUENA NOTICIA
Hoy es nuestra tarea,
Jesús ha delegado en nosotros predicar la Buena Noticia, y
el anuncio de la salvación, haciéndola en el nombre de Cristo, con nuestro
ejemplo personal de vida, con un testimonio motivador, con nuestras
actitudes aprendidas de sus enseñanzas, recordemos cuando Jesús despidió a
sus apóstoles, “Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos,
bautizándolos en el nombre del Padre y de Hijo y del Espíritu Santo y
enseñándoles a cumplir todo lo que yo he mandado (Mt 28,19)
4.
SERVIR AL SEÑOR
Este es el grupo que
acompaña a Jesús, mujeres que fueron perdonadas y ya no pueden vivir sin
Jesús, hombres que fueron liberados del pecado y ahora se entregan a Jesús,
se convierten en sus apóstoles, y recorren pueblo y aldeas.
Eso es lo que tenemos que
hacer, servir al Señor, servirlo con todo, acompañarlo, a todo lugar,
servirlo con todo nuestro talento, entregándole nuestro tiempo, sin
importarnos cuanto es el esfuerzo y el cansancio.
5. LOS
AYUDABAN CON SUS BIENES
Dice el Evangelio:
“que los ayudaban con sus bienes”. Todo lo que tenemos viene de Dios, todo
lo hemos recibido de Dios, somos patrimonio del Señor, él es dueño de todo
y espera que cuidemos sus bienes y que sepamos utilizarlos para trabajar por
su reino. Todos podemos aportar con algún bien, sea espiritual, laboral,
dedicando parte de nuestro tiempo, cada cual sabe según sus posibilidades,
pero no dejemos de hacer algo. "Traed todo el diezmo al tesoro, y haya
alimento en mi casa. Probadme en esto, ha dicho Dios, si no os abriré las
ventanas de los cielos y vaciaré sobre vosotros Bendición hasta que
sobreabunde. (Mal 3, 10.)
El Señor les Bendiga
Pedro
Sergio Antonio Donoso Brant
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PARA LA LECTIO DIVINA
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CRISTO, MI ESPERANZA
La esperanza, tanto en
la vida cristiana como, de modo más general, en la historia de la
humanidad, es, antes que nada, un don, un don que baja de lo alto, un don
gratuito e inmerecido, un don que revela el corazón del donante. En efecto,
Dios, en Cristo Jesús, resucitado de entre los muertos, quiere dar, día
tras día, a todos y cada uno motivos siempre nuevos para esperar en su
divina y omnipotente misericordia. Creer en la resurrección de Jesús significa
para nosotros volver a fundamentar nuestra esperanza en Dios. La esperanza
cristiana tiene un carácter exquisitamente cristológico: «Cristo, mi
esperanza, ha resucitado», exclama, según la liturgia, María Magdalena
dirigiéndose a los apóstoles. En este grito suyo podemos reconocer también
el nuestro, que sube de nuestro corazón cada vez que la sombra del pecado
amenaza con encerrarlo y entristecerlo.
La esperanza cristiana
es también una virtud, una actitud que hemos de asumir ante Dios en señal de
reconocimiento y gratitud. Desde este punto de vista, esperar significa,
para nosotros, vivir en plenitud nuestra fe, manteniéndola abierta no sólo
al acontecimiento pasado de la resurrección de Jesús, sino también al
acontecimiento escatológico de nuestra resurrección y de todo lo creado. La
esperanza -ha dicho alguien- es la más pequeña pero también la más preciosa
de las virtudes: afortunada presentación de un don excepcional de Dios a sus
criaturas, gracias al cual podemos mantener siempre abierto nuestro corazón
a las sorpresas de Dios.
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ORACION
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Gracias, Señor, porque, desafiando la mentalidad
de tu tiempo, sacaste a la mujer de la tumba de la deshumanización,
restableciendo su valor como persona humana. Gracias, Señor, porque,
superando todos los prejuicios y los abusos de la cultura en la que viviste,
liberaste a la mujer de la tumba de la subordinación, valorando su
presencia y su servicio responsable.
Gracias, Señor, porque, implicando a la mujer
como ayudante en tu ministerio público, la levantaste de la tumba de la
discriminación, previendo su actual papel profético en el campo social,
profesional, político y eclesial. Gracias, Señor, por todas esas mujeres
que, siguiendo tu ejemplo, han colaborado en la obra de la redención,
restituyéndole a la mujer el puesto que le había dado Dios.
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FUENTES DE LA PAGINA
ESTA PERMITIDO EL RE-ENVIO, LA
COPIA Y LA PUBLICACIÓN DE ESTA PAGINA, SOLO NO OLVIDE DE INDICAR EL AUTOR Y
LAS FUENTES DE ORIGEN
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La Página de la Misa Diaria, está preparada y es
enviada por Pedro S. A. Donoso Brant, desde Santiago de Chile, como un
servicio de apostolado, amor por Nuestro Señor Jesucristo y por la Iglesia.
Les ruego su oración, para que pueda mantenerse este servicio y subsidio,
dando gracias a nuestro Dios que tanto nos ama.
Nota: Para la Liturgia de la Palabra, utilizo “Liturgia
Cotidiana” de Ediciones San Pablo, para el estudio y comentario de la
Palabra, utilizo los textos de la Biblia Nácar-Colunga, (SBNC) y/o Biblia
de Jerusalén (SBJ),
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Para la Lectio Divina, Lectio Divina para cada día del año, de Giorgio
Zevini y Pier Giordano Cabra (Eds.) y/o, Intimidad Divina, Fr. Gabriel de
Santa M. Magdalena ocd.
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