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MISA DIARIA DE CAMINANDO CON JESUS
"La Eucaristía es fuente
y culmen de toda la vida cristiana" (LG 11)
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Página de Pedro Sergio Donoso Brant
28 años en Internet
La edición de la Misa Diaria, Reflexión Bíblica, Lectio Divina y
Santoral es las más antigua de Internet, comenzó en el año 1998
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21-08-2026
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Edición Nº 10.799
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LITURGIA
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San Pío X, papa
José Melchor nace en
Riese (Italia) el año 1835, de familia humilde. Recibe la comunión a los 11
años, y muy pronto se siente llamado al sacerdocio. Su párroco le consigue
una beca para estudiar en el seminario de Padua. Se destaca por su
aplicación y conducta. En 1858 recibe la ordenación sacerdotal. Luego cubre
diversos cargos, curiosamente todos ellos de 9 años de duración: vice
párroco en Tómbolo, párroco en Salzano, canónigo en Treviso y director
espiritual del seminario, obispo de Mantua, patriarca de Venecia y
cardenal, hasta que en el 1903 es elegido papa, sucesor de León XIII, con
el nombre de Pío X. Es uno de los grandes papas. Su lema es: “Restaurar
todo en Cristo a fin de que Cristo sea todo y esté en todo”. Se le llama el
Papa de la Eucaristía, por su recomendación de comulgar con frecuencia e
incluso a diario. Adelanta la edad de la primera comunión de 12 a los 7
años. Promociona la catequesis y escribe el luego llamado Catecismo de Pío
X. Corren tiempos difíciles para la Iglesia; pero él sentencia: “No podemos
temblar por el futuro de la Iglesia. Su fuerza es divina..,
y contamos con la experiencia de siglos”. Pasa al banquete eterno el 20 de
agosto de 1914, llevando la triple corona de la pobreza, la humildad y la
bondad.
ANTÍFONA DE EN TRADA
Cfr. Eclo 50
El Señor lo eligió como sumo sacerdote, y
abriendo sus tesoros, lo colmó de bienes.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que para defender la fe católica e instaurar todas las
cosas en Cristo, colmaste de sabiduría divina y de fortaleza apostólica al
papa san Pío X; concédenos que, siguiendo sus enseñanzas y ejemplos,
alcancemos la recompensa eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que
vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los
siglos de los siglos.
LECTURA
Ez 37, 1-14
Lectura de la profecía de Ezequiel.
La mano del Señor se posó sobre mí, y el Señor me sacó afuera por
medio de su espíritu y me puso en el valle, que estaba lleno de huesos.
Luego me hizo pasar a través de ellos en todas las direcciones, y vi que
los huesos tendidos en el valle eran muy numerosos y estaban resecos. El
Señor me dijo: «Hijo de hombre, ¿podrán revivir estos huesos? “Yo respondí:
«Tú lo sabes, Señor”. Él me dijo: «Profetiza sobre estos huesos,
diciéndoles: “Huesos secos, escuchen la palabra del Señor. Así habla el Señor
a estos huesos: Yo voy a hacer que un espíritu penetre en ustedes, y
vivirán. Pondré nervios en ustedes, haré crecer carne sobre ustedes, los
recubriré de piel, les infundiré un espíritu, y vivirán. Así sabrán que Yo
soy el Señor”». Yo profeticé como se me había ordenado, y mientras
profetizaba, se produjo un temblor, y los huesos se juntaron unos con
otros. Al mirar, vi que los huesos se cubrían de nervios, que brotaba la
carne y se recubrían de piel, pero no había espíritu en ellos. Entonces el Señor
me dijo: «Convoca proféticamente al espíritu, profetiza, hijo de hombre, tú
dirás al espíritu: “Así habla el Señor: Ven, espíritu, ven de los cuatro
vientos, y sopla sobre estos muertos para que revivan”». Yo profeticé como
Él me lo había ordenado, y el espíritu penetró en ellos. Así revivieron y
se incorporaron sobre sus pies. Era un ejército inmenso. Luego el Señor me
dijo: «Hijo de hombre, estos huesos son toda la casa de Israel. Ellos
dicen: “Se han secado nuestros huesos y se ha desvanecido nuestra
esperanza. ¡Estamos perdidos!” Por eso, profetiza diciéndoles: “Así habla
el Señor: Yo voy a abrir las tumbas de ustedes, los haré salir de ellas, y
los haré volver, Pueblo mío, a la tierra de Israel. Y cuando abra sus
tumbas y los haga salir de ellas, ustedes, mi Pueblo, sabrán que Yo soy el
Señor. Yo pondré mi espíritu en ustedes, y vivirán; los estableceré de
nuevo en su propio suelo, y así sabrán que Yo, el Señor, lo he dicho y lo haré”».
Palabra de Dios.
Comentario
Cuando todo parece muerto, cuando no hay esperanza de vida ni signos
de un cambio vital, Dios llama a Ezequiel para anunciar un renacimiento. La
fe del profeta es doble: por un lado, cree que el pueblo puede volver a
nacer, y por otro, cree que Dios puede lograrlo.
SALMO
S al 106, 2-9
R. ¡Den gracias al Señor, porque es bueno!
Que lo digan los redimidos por el Señor, los que Él rescató del
poder del enemigo y congregó de todas las regiones: del norte y del sur, del
oriente y el occidente. R.
Los que iban errantes por el desierto solitario, sin hallar el
camino hacia un lugar habitable. Estaban hambrientos, tenían sed y ya les
faltaba el aliento. R.
Pero en la angustia invocaron al Señor, y Él los libró de sus
tribulaciones: los llevó por el camino recto, y así llegaron a un lugar
habitable. R.
Den gracias al Señor por su misericordia y por sus maravillas en
favor de los hombres, porque Él sació a los que sufrían sed y colmó de
bienes a los hambrientos. R.
ALELUYA
Sal 24, 4. 5
Aleluya. Señor, enséñame tus senderos, guíame por el camino de tu
fidelidad. Aleluya.
EVANGELIO Mt 22, 34-40
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san
Mateo.
Cuando los fariseos se enteraron de que Jesús había hecho callar a
los saduceos, se reunieron con Él, y uno de ellos, que era doctor de la
Ley, le preguntó para ponerlo aprueba: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento
más grande de la Ley?» Jesús le respondió: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo
tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Éste es el más grande
y el primer mandamiento. El segundo es semejante al primero: Amarás a tu
prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y
los Profetas».
Palabra del Señor.
Comentario
La arremetida de los fariseos fue en principio mal intencionada.
Ellos, en conflicto con los saduceos, suponían que Jesús se pondría de su
parte. Sin embargo, el Señor también se despega de ellos. No responde sobre
cuál de los 613 preceptos es más importante, sino que resume toda la Ley en
uno solo, que debe vivirse en la dupla del amor a Dios y al prójimo.
ORACIÓN
SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe con bondad, Señor, nuestras ofrendas y concédenos que,
dóciles a las enseñanzas del Papa san Pío X, celebremos con dignidad estos
santos misterios y los recibamos con espíritu de fe. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
ANTÍFONA DE COMUNIÓN
Cfr. Jn 21,17
Señor, Tú lo sabes todo; sabes que te quiero.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA
COMUNIÓN
Señor y Dios nuestro, al celebrar la fiesta de san Pío X te rogamos
que, por la eficacia de esta eucaristía, seamos constantes en la fe y
vivamos unidos en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
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REFLEXIÓN BÍBLICA
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“Amarás a tu prójimo como a ti mismo”
Mt 22, 34-40
Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant
1.
“MAESTRO, ¿CUÁL ES EL MANDAMIENTO MÁS GRANDE DE
LA LEY?”
“Cuando los fariseos se
enteraron de que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron con
él, y uno de ellos, que era doctor de la Ley, le preguntó para ponerlo a
prueba: “Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?”. Jesús le
respondió con el mandamiento tomado del Deuteronomio: “Amarás al Señor, tu
Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu” y les
asegura que: “este es el más grande y el primer mandamiento.” Y luego tomado
de Levíticos 19,18 les amplía: “El segundo es semejante al primero: Amarás
a tu prójimo como a ti mismo”. Estos eran mandamientos conocidos, pero muy
tenidos en menos como los más importantes.
Aquí se busca conocer
el pensamiento de Jesús, sobre un mandamiento de la ley, seguramente éste
estaba en las habituales discusiones del ambiente rabínico, porque sabemos
que era común de aquel tiempo discutir sobre la importancia de los
preceptos. Sucedía que de todos los mandatos, una
buena parte se consideraban como positivos y otros negativos, como del
mismo modo se calificaban en graves y otros en leves. En este ambiente
surge la pregunta que se le va a hacer a Jesús.
Los fariseos se
caracterizaban por su rigor y austeridad en el cumplimiento de la letra de
la ley y en la atención a los aspectos externos de los preceptos religiosos
y los saduceos eran ciertas personas, que pertenecían a la aristocracia
sacerdotal judía que negaban la inmortalidad del alma, aquí en este Evangelio,
el fariseo quiere probar la opinión de Jesús, con habilidad y astucia para
conseguir algo con oscuros propósitos y así comprometerlo, en otras
palabras, mediante una treta, busca perjudicar a Jesús.
2.
UN SOLO MANDAMIENTO “EL AMOR” Y PARA TODOS LOS
EFECTOS LA NOVEDAD ESTÁ EN UBICARLOS EN PRIMER LUGAR
Jesús, les declara que
“De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas”, y lo que
hace con esto, al relacionar esto dos preceptos, los transforma en uno solo,
y nos enseña que la voluntad del Padre, se
concentra en el doble precepto del amor a Dios y al prójimo. Entonces la
novedad es que no es necesario ya para nosotros discernir cuáles cual es el
más grande de los mandamientos, porque nos quedamos con uno solo “el amor”
y para todos los efectos la novedad está en ubicarlos en primer lugar, es
así como el Señor insistirá en situar el precepto del amor a Dios sobre
todas las cosas, en su lugar primero, absoluto y excepcional, “Amarás al
Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu
espíritu”. Y luego va a insistir y situar en su propio lugar otro
mandamiento descuidado por el judaísmo y pospuesto a otros preceptos
menores, “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Jesús da este segundo mandamiento
sin que el doctor de la Ley se lo haya preguntado. ¿A qué se debe esta
insistencia y la proclamación de su excelencia?
Moralmente, quizás a
los judíos les sonaba bien esto como un valor moral, en este caso para Jesús
es un mandato y se los anuncia con las palabras del Levítico: “Amarás a tu
prójimo como a ti mismo” (Lev 19:18). Pero en su mismo contexto se ve que
este prójimo de un judío es sólo otro judío, y a lo más el “peregrino” que
morase con ellos. Los samaritanos, los publícanos y las gentes de mala vida
no eran para ellos prójimo; los samaritanos y los publícanos eran
positivamente odiados (Eclo 50:27.28).
Entonces, Jesús sitúa
este precepto en el puesto que le corresponde, y lo reglamenta en función de
Dios. Por eso se da aquí a este mandamiento dos características. Por una parte saca el concepto de prójimo de los estrechos
límites judíos para darle la universalidad de lo “humano”; es la doctrina
de Jesús. Por otra parte, Él pone y destaca la gravedad e importancia del mismo, al ponerlo, por encima de todas las
insignificancias y pequeñeces del amor de Dios, porque no hay otro
mandamiento mayor que éstos. Precisamente el precepto del amor al prójimo
es “semejante” al mandamiento del amor a Dios. “La semejanza está en la
caridad, que no va al prójimo sino por amor de Dios.” Pero lo que aquí
también se urge es la gran obligación semejante al primero, la práctica del
amor al “prójimo”
El amor a Dios, y el
amor al prójimo, sumados las dos recopilan y sintetizan toda la Ley, de
estos preceptos las leyes restantes cobran mucho sentido.
3.
“AMARÁS”, Y CON TODO EL CORAZÓN
Este es nuestro deber,
“Amarás”, y con todo el corazón, sin ninguna restricción y con todo lo que te
da la vida, con toda el alma, esto con el primer principio de nuestra vida,
lo más importante, la parte espiritual e inmortal, capaz de entender,
querer y sentir, y que, junto con el cuerpo, constituye su esencia humana,
con toda la mente, con la capacidad intelectual humana, con el pensamiento,
más allá de toda imaginación y voluntad. Esto es amar con todo lo que hemos
recibido de Dios, por tanto con todo lo que
podemos acercarnos a Dios y estar con Él.
Así es como Jesús, nos
exige un amor total, El no aceptas un amor parcial o limitado, y lo mismo
nos enseña y nos exige, la entrega y el amor, tanto a Dios como al prójimo.
Eso quizás fue sorprendente para el fariseo, Jesús puso al mismo nivel los
dos mandamientos, y así lo aclara el evangelio cuando diciendo “De estos
dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas".
Para nosotros,
cristianos, seguidores de Jesús, debemos ser absolutamente contrarios a cualquier
sentimiento acentuado de hostilidad, antipatía, rechazo y odio a los
hombres, sin embargo es algo con lo que convivimos
a diario, está a la vista de cualquiera en la familia, en la amistad, con
los vecinos, con los que piensan diferente, entre los políticos, entre las
naciones y pueblos.
Esto es los que nos
enseña Jesús, el hombre es imagen de Dios, y si tu amas
a tu prójimo, amas a Dios, y si amas a Dios, lo amas en también en el
prójimo.
Estos preceptos son nuestros
fundamentos de la vida cristiana, ambos basados en el amor, y por amor a
Dios y al prójimo, juntos el mandamiento más grande de la Ley
Jesús, con estas
palabras, nos ha dado a toda la Humanidad otra de esas lecciones
trascendentales. Es la lección de la caridad cristiana volcándose en la
fraternidad de todos los seres humanos.
El Señor les Bendiga
Pedro Sergio Antonio Donoso Brant
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PARA LA LECTIO DIVINA (3)
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EL AMOR A DIOS Y EN EL
AMOR AL PRÓJIMO
Jesús le respondió una pregunta a un Doctor de la Ley, sentenciando:
“Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo
tu espíritu. Éste es el más grande y el primer mandamiento. El segundo es
semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos
mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas”.
La esencia de la vida cristiana consiste en el amor a Dios y en el
amor al prójimo. Esta es una verdad que se enseña desde la primera
catequesis. Se trata de una verdad indiscutible, invulnerable, invariable,
universal. Y son las dos cosas importantes que nos pide el Señor, que le
amemos a EL y que amemos a los demás.
Con todo, la respuesta de Jesús es clara y precisa: la fuente y el
cumplimiento de la Ley es el amor en su doble movimiento: hacia Dios y
hacia el prójimo.
Al hablar del amor a Dios, Jesús hace referencia a Deuteronomio 6,5,
donde se subrayan la totalidad, la intensidad y la autenticidad: “Con todo
tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente”. Ahora bien, junto al
amor de Dios -y a su mismo nivel- pone el amor al prójimo. Son dos
dimensiones inseparables. Sólo quien ama a Dios con todo su ser es
consciente de ser amado por él, sabe amarse a sí mismo y sabe amar a su
prójimo, es decir, a toda persona que vive cerca de él, a todo alter ego, como
alguien amado por el mismo Dios. Aquí se encuentra la síntesis de “toda la
Ley y los profetas”, es decir, el núcleo esencial de la revelación, aquí se
encuentra la voluntad de Dios para todos sus hijos y muy amados, recordando
que Dios ama a su Hijo Jesús, del mismo modo como nos ama a cada uno de
nosotros.
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ORACION
(3)
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Señor.
Haz que podamos amarnos unos a otros.
Haz que comprendamos que el amor es de Dios, y todo el que ama ha
nacido de Dios y conoce a Dios.
Tú que nos manifestaste el amor que nos tienes, haz que no dejemos
nunca de amar a tu Hijo.
Si tú nos amas de sobre manera, haz que también nosotros nos amemos
unos a otros.
Permanece en nosotros y que tu amor llegue a nosotros a su plenitud.
Nosotros hemos conocido el amor que nos tienes y creemos en él.
Dios es Amor y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en
él. (1Jn 4,14)
Haz que cumplamos siempre tu mandamiento: “Quien ama a Dios, ame
también a su hermano”. (1Jn 4, 21)
Pedro
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FUENTES DE LA PAGINA
ESTA PERMITIDO EL RE-ENVIO, LA
COPIA Y LA PUBLICACIÓN DE ESTA PAGINA, SOLO NO OLVIDE DE INDICAR EL AUTOR Y
LAS FUENTES DE ORIGEN
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La Página de la Misa Diaria, está preparada y es
enviada por Pedro S. A. Donoso Brant ocds, desde Santiago de Chile, como un servicio de
apostolado, amor por Nuestro Señor Jesucristo y por la Iglesia. Les ruego
su oración, para que pueda mantenerse este servicio y subsidio, dando
gracias a nuestro Dios que tanto nos ama.
Nota: Para la Liturgia de la Palabra, utilizo
“Liturgia Cotidiana” de Ediciones San Pablo, para el estudio y comentario
de la Palabra, utilizo los textos de la Biblia Nácar-Colunga, (SBNC) y/o
Biblia de Jerusalén (SBJ),
(3)
Para la Lectio Divina, Lectio Divina para cada día del año, de Giorgio
Zevini y Pier Giordano Cabra (Eds.) y/o, Intimidad Divina, Fr. Gabriel de Santa
M. Magdalena ocd
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