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DIARIA DE CAMINANDO CON JESUS
"La Eucaristía es fuente
y culmen de toda la vida cristiana" (LG 11)
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Pedro Sergio Donoso Brant
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Internet, desde 1998
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10-05-2026
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Edición Nº 10.697
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LITURGIA
DE LAS HORAS
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VI
DOMINGO DE PASCUA
NOS DA
EL ESPÍRITU
“Y Yo rogaré al Padre, y él les dará otro
Paráclito para que esté siempre con ustedes”
El tiempo pascual está en
dirección hacia Pentecostés. Cristo glorificado ha sido constituido
“Espíritu vivificante” (1 Cor 15, 45), donador permanente del Espíritu que
da la vida. Por eso hemos de desear crecientemente el gran Don de Cristo
Resucitado, acercándonos a Él sedientos (Juan 7,37).
“Ustedes, en cambio, lo
conocen, porque El permanece con ustedes y estará en ustedes”
Esperamos una acción más
abundante del Espíritu Santo en nosotros, pero ya está en nosotros; más
aún, está “siempre”. Por ello podemos tener experiencia de su acción en
nosotros. ¿Quién dijo que es difícil la relación con el Espíritu Santo?
Podemos relacionarnos con Él y experimentar su acción. Es Defensor. Nos
defiende del pecado y del Maligno. Por eso no tiene sentido “estar a la
defensiva”. Se trata más bien de abandonarse a su acción, de entregarse
dócilmente al impulso omnipotente del Espíritu: “Si vivimos por el
Espíritu, marchemos tras el Espíritu” (Gálatas 5,25), pues “si vivís según
el Espíritu no daréis satisfacción a las apetencias de la carne” (Gálatas
5,16).
Es también Espíritu de la
verdad, porque nos revela a Cristo, que es la Verdad, nos ilumina para
conocerle, nos mueve a amarle, a seguirle, a cumplir sus mandatos, a dar la
vida por Él. Nos libra del error de nuestra ceguera natural y de nuestro
pecado y nos conduce a la verdad plena, no fragmentaria y parcial, sino
total.
“El que me ama, será amado por
mi Padre, y Yo lo amaré y me manifestaré a él”.
Es cierto que Cristo es el
primero en amarnos y que nos ama de manera incondicional. Pero también es
cierto que Cristo se da más plenamente al que va respondiendo a su amor, es
decir, al que le busca intensamente, al que desea agradarle en todo, al que
cumple su voluntad, al que se entrega sin reservas. A éste, Cristo se le da
a conocer, le abre su intimidad, le comunica sus secretos, acrecienta la
comunión con él de manera insospechada.
Para leer la
Reflexión completa de las Lecturas de la Liturgia de este domingo (Primera
Lectura, Segunda Lectura, Evangelio y el Salmo) pinchar este link: (Enlace): PALABRA DE DIOS
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ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Is 48, 20
Con gritos de alegría anuncien
y proclámenlo hasta los confines de la tierra: El Señor ha liberado a su
pueblo. Aleluya.
ACTO PENITENCIAL
·
Tú moriste por
nuestros pecados. Señor, ten piedad.
·
Tú nos amas y te manifestarás
a nosotros. Cristo, ten piedad.
·
Tú prometiste
enviar el Espíritu Santo. Señor, ten piedad.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso, concédenos
continuar celebrando con intenso fervor estos días de alegría en honor de
Cristo resucitado, de manera que prolonguemos en nuestra vida el misterio
de fe que recordamos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y
reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de
los siglos.
PRIMERA LECTURA Hechos 8, 5-8.
14-17
COMENTARIO: Felipe
toma la iniciativa de evangelizar Samaría, y obtiene grandes frutos, que
luego Pedro y Juan aprueban. Evangelizar es un mandato de Cristo, para
todos los miembros de la Iglesia.
Lectura
de los Hechos de los Apóstoles.
En aquellos días: Felipe
descendió a una ciudad de Samaría y allí predicaba a Cristo. Al oírlo y al
ver los milagros que hacía, todos recibían unánimemente las palabras de
Felipe. Porque los espíritus impuros, dando grandes gritos, salían de
muchos que estaban poseídos, y buen número de paralíticos y lisiados
quedaron sanos. Y fue grande la alegría de aquella ciudad. Cuando los
Apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que los samaritanos habían
recibido la Palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan. Estos, al
llegar, oraron por ellos para que recibieran el Espíritu Santo. Porque
todavía no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente
estaban bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces les impusieron
las manos y recibieron el Espíritu Santo.
Palabra
de Dios.
SALMO Sal 65, 1-3.4-7. 16. 20
R.
¡Aclame al Señor toda la tierra!
O bien:
Aleluya.
Aclame al Señor toda la
tierra! Canten la gloria de su Nombre! Tribútenle una alabanza gloriosa,
digan al Señor: “Qué admirables son tus obras!” R.
Toda la tierra se postra ante
ti, y canta en tu honor, en honor de tu Nombre. Vengan a ver las obras del
Señor, las cosas admirables que hizo por los hombres. R.
Él convirtió el mar en tierra
firme, a pie atravesaron el Río. Por eso, alegrémonos en El, que gobierna
eternamente con su fuerza. R.
Los que temen al Señor, vengan
a escuchar, yo les contaré lo que hizo por mí: Bendito sea Dios, que no
rechazó mi oración ni apartó de mí su misericordia. R.
SEGUNDA LECTURA l Ped 3, 15-18
COMENTARIO: Es mucho
mejor sufrir por ser buen os que ser castigados por malos. Cristo, la
persona más inocente del mundo, sufrió por hacer el bien y para salvarnos,
dejándonos su ejemplo.
Lectura
de la primera carta del Apóstol san Pedro.
Queridos hermanos: Glorifiquen
en sus corazones a Cristo, el Señor. Estén siempre dispuestos a defenderse
delante de cualquiera que les pida razón de la esperanza que ustedes
tienen. Pero háganlo con suavidad y respeto, y con tranquilidad de
conciencia. Así se avergonzarán todos aquellos que difaman el buen
comportamiento que ustedes tienen en Cristo, porque ustedes se comportan
como servidores de Cristo. Es preferible sufrir haciendo el bien, si ésta
es la voluntad de Dios, que haciendo el mal. Cristo padeció una vez por los
pecados —el Justo por los injustos— para que, entregado a la muerte en su
carne y vivificado en el Espíritu, los llevara a ustedes a Dios.
Palabra
de Dios.
ALELUYA Jn 14, 23
Aleluya. “El que me ama será
fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará e iremos a él”, dice el Señor.
Aleluya.
EVANGELIO
Jn 14, 15-21
COMENTARIO: Dios no
nos abandona, sino que está siempre con nosotros en Cristo Jesús, y
nosotros correspondemos a ese amor y estamos con Dios si cumplimos sus
mandamientos.
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san
Juan.
Durante la Última Cena, Jesús
dijo a sus discípulos: “Si ustedes me aman, cumplirán mis mandamientos. Y
Yo rogaré al Padre, y él les dará otro Paráclito para que esté siempre con
ustedes: el Espíritu de la Verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque
no lo ve ni lo conoce. Ustedes, en cambio, lo conocen, porque El permanece
con ustedes y estará en ustedes. No los dejaré huérfanos, volveré a
ustedes. Dentro de poco, el mundo ya no me verá, pero ustedes sí me verán,
porque Yo vivo y también ustedes vivirán. Aquel día comprenderán que Yo
estoy en mi Padre, y que ustedes están en mí y Yo en ustedes. El que recibe
mis mandamientos y los cumple, ese es el que me ama; y el que me ama, será
amado por mi Padre, y Yo lo amaré y me manifestaré a él”.
Palabra del Señor.
Se dice el Credo
ORACIÓN DE LOS FIELES
A cada intención, pedimos:
¡Envíanos tu Espíritu de amor!
·
Para
que las comunidades eclesiales en nuestro país busquen conocer mejor la
verdad de la fe. Oremos.
·
Para
que todos los que ejercen la autoridad se dejen guiar por el Espíritu de la
verdad y la justicia. Oremos.
·
Para
que los cristianos, perseguidos en tantas partes del mundo, experimenten la
fuerza del Espíritu Santo. Oremos.
·
Para
que nuestra comunidad —con la fuerza del Espíritu Santo— sea capaz de hacer
el bien aun cuando tenga que sufrir.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Lleguen hasta ti, Señor,
nuestras oraciones junto con estas ofrendas, para que, purificados por tu
gracia, recibamos el sacramento de tu inmensa bondad. Por Jesucristo
nuestro Señor.
PREFACIO PASCUAL
ANTÍFONA DE COMUNIÓN Jn14, 15-16
Dice el Señor: Si me aman,
cumplirán mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre y él les dará otro
Paráclito, para que esté siempre con ustedes. Aleluya
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios todopoderoso que nos
haces nuestros corazones la fuerza de este renacer a la vida eterna por la
resurrección de Cristo, concede que los sacramentos pascuales den fruto
abundante en nosotros, e infunde en nuestros corazones la fuerza de este
alimento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
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REFLEXIÓN BÍBLICA
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“Si ustedes me aman, cumplirán mis
mandamientos”
Jn 14, 15-21
Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant
1 “SI USTEDES ME AMAN,
CUMPLIRÁN MIS MANDAMIENTOS”
En este relato del
discurso de despedida, Jesús ayuda a sus discípulos a entender el sentido y
el valor de su ir al Padre, y por todo el amor que les tiene, los
reconforta por la pena que esta separación produce en ellos. Esta
consolación toma el significado concreto de una salida de sí para adherirse
plenamente a la voluntad de Dios. La pascua estará completa si también los
discípulos hacen su éxodo como Cristo. El éxodo que deben realizar no es ya
de naturaleza geográfica, sino de orden espiritual, y se condensa en una
actitud de obediencia, tal como comienza el Evangelio con las palabras de
Jesús, “Si ustedes me aman, cumplirán mis mandamientos”. Es así
como este relato se desenvuelve bajo el tema del “amor.” Y a los que le
aman les aguarda una triple “venida.”
El amor a Jesús no es
un sentimiento, sino una vida fiel a su Palabra; tampoco es un sentimiento
el amor de Jesús por los hombres. El amor es una persona, es Dios mismo, es
el Espíritu Santo, que une al Hijo con el Padre en la eternidad y que ha
sido derramado en el corazón de los creyentes (cf. Romanos 5,5).
2 JESÚS PROMETE LA “VENIDA”
DEL PARÁCLITO EN SU AUSENCIA.
Jesús, rogará al Padre
por los que le aman, amor garantizado con cumplir “mis mandamientos,”
que son los mandamientos de Dios — Jesús se pone en la línea de Dios
encarnado — para que les dé “otro Paráclito.” El sentido de
esta última palabra puede ser múltiple, conforme a su etimología En el
Ν. Τ. sólo sale en san Juan y en su primera carta tiene el
sentido específico de “abogado,” que es el sentido más ordinario, junto con
el de “intercesor,” con cuyos sentidos aparece en el literatura rabínica. Pero puede tener otros
significados distintos. Para valorar su sentido en este contexto hay dos
elementos.
Uno es que Cristo pide
al Padre que les dé “otro Paráclito” en su ausencia. Cristo es, pues, un
Paráclito. De aquí se deduce una enseñanza dogmática de gran importancia;
al ser el Paráclito otro ser al modo de Cristo, se sigue que es una persona
y divina y, además, va a sustituir a Cristo en su oficio: continuar, en
forma misteriosa, la misión de Cristo en los hombres.
3 “ÉL NOS DARÁ OTRO PARÁCLITO
PARA QUE ESTÉ SIEMPRE CON NOSOTROS”
Pero el contexto que
permite matizarlo más, es el “paralelo” (v.26).
Según él, esta misión es “docente.” El Espíritu Santo “les enseñará todas las cosas
y les traerá a la memoria todas las cosas que les
dije.” Se trata, pues, de una acción del Paráclito en ellos por una
sugerencia interna, preferentemente al menos, si no exclusiva, como lo
relata más adelante san Juan: “Cuando venga él, el Espíritu de la
verdad, les guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta,
sino que hablará lo que oiga, y les anunciará lo que ha de venir. El me
dará gloria, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes”
(Juan 16:13.14), es la enseñanza de Cristo. Por esta obra “docente” es por
lo que el Paráclito es llamado aquí “Espíritu de verdad”; lo mismo que por
ser el Espíritu de Cristo, que es “la Verdad” (Juan 16:4).
En cambio, el “mundo,”
que en Juan suele tener sentido peyorativo, no lo puede “recibir,” porque,
sumido en tinieblas y mentira: “Y el juicio está en que vino la luz al
mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras
eran malas.” (Juan 3:19), no le “ve ni le conoce.”
Pero a ellos, por la
oración de Cristo, el Padre “él les dará otro Paráclito para que
esté siempre con ustedes”
4 PROMESA DE LA “VENIDA” DEL
MISMO CRISTO
Es así como Cristo
promete también “su venida” a los apóstoles y a todo aquel “que
recibe mis mandamientos” Como antes, la perspectiva se sale el solo
círculo apostólico. Va “a todo aquel” que “recibe” los
mandamientos de Cristo — “mis mandamientos”; otra vez se
legislan los mismos preceptos de Dios como suyos — y los “guarda.”
La fe con obras es tema repetido en el evangelio de San Juan lo mismo que
en su primera epístola.
¿A qué se refiere esta “venida”
de Cristo después de resucitado? A la parusía no, ya que todos lo verán y
será el momento de la definitiva reunión con él.
Y aquí parece haber
relación entre el momento de amarle y la presencia en el creyente. Se debe,
pues, de referir, si no exclusiva, al menos sí preferentemente, a una “venida”
espiritual y permanente. Por eso parecen excluirse de este intento directo
las apariciones de Cristo resucitado como se relata en 1 Corintios: “Que se apareció a Cefas y luego a los
Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los
cuales todavía la mayor parte viven y otros murieron. Luego se apareció a
Santiago; más tarde, a todos los apóstoles” etc. 15:6.7), ya que estas
apariciones fueron esporádicas y carismáticas.
5 “AQUEL DÍA COMPRENDERÁN QUE
YO ESTOY EN MI PADRE, Y QUE USTEDES ESTÁN EN MÍ Y YO EN USTEDES”
Los efectos o frutos de
esta venida se los presenta en dos aspectos. Uno es que “me
veréis” porque “Yo vivo y también ustedes vivirán”
Siendo Cristo la Vida y no pudiendo hacerse nada “sin Él,” no
obstante, después de la resurrección será el momento de la plenitud
torrencial de todo tipo de gracias — toda vida espiritual y divina — , que
se inaugurará cuando El “envíe” el Espíritu Santo. Él vive después de la
tragedia de la muerte, y porque El derrama, normal
y totalmente, esa vida es por lo que ellos vivirán colmadamente su vida.
Otro fruto es que “en
aquel día,” frase usada en los profetas, con que se expresan las
grandes intervenciones de Dios, y que, como aquí, puede indicar todo un
período, “Aquel día comprenderán que Yo estoy en mi Padre, y que ustedes
están en mí y Yo en ustedes”.
Por efecto de estas
gracias que van a recibirse en abundancia después de Pentecostés — bien lo
experimentaron en su plena transformación ese día los apóstoles — , van a
comprender por efecto de gracias de todo tipo, iluminaciones intelectuales
y experimentaciones sobrenaturales, aunque en grados diversos, lo que tanto
les costaba comprender en la vida de Cristo: que “Él está con el Padre”; que
es el verdadero Hijo de Dios; que “Él está con ellos” como Dios y
como “Vid,” que les dispensa toda gracia, sin cuya unión a El
nada pueden sobre naturalmente; y que “ellos están en El,” por la
necesidad de su unión vital de “sarmientos,” y como “miembros” del Cuerpo
místico. Y todo, aunque en grados diversos, sabido con certeza y
experimentando de un modo íntimo y maravilloso.
6 EL QUE RECIBE MIS
MANDAMIENTOS Y LOS CUMPLE, ESE ES EL QUE ME AMA
Es el tema de la
donación del Espíritu Santo, tan marcado en Juan, hasta decir que “el Espíritu Santo aún no había sido
dado porque Jesús no había sido glorificado” (Juan 7:39); lo mismo que
por la misión doctrinal con que aquí aparece, y por su paralelo con otros
pasajes de este mismo discurso de la cena; “Cuando venga el Paráclito, que yo les enviaré de junto al Padre,
el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí.”
(Juan 15:26; 16:5-15), esta promesa futura se refiere a la donación
oficial del Espíritu Santo en Pentecostés, pero prolongada indefinidamente
en la Iglesia y en las almas de los que lo reciben. Esta acción del
Paráclito entre ellos: “les enseñará todas las cosas y les traerá a la memoria todas las cosas que les dije.”
En la vida de la
Iglesia todo se mueve al son del Espíritu: él es quien ora en los que oran;
él es quien guía a la verdad completa; es también él quien mueve al
arrepentimiento a los que han caído en pecado y abre los corazones a la
conversión; él es quien hace comprender la inefable unidad entre el Padre y
Jesús, y quien introducirá en ella a los discípulos. Su presencia es para
cada hombre la prenda de la misma vida eterna, de la manifestación plena
del rostro de Dios y de la comunión total con él: “El que recibe mis
mandamientos y los cumple, ese es el que me ama; y el que me ama, será
amado por mi Padre, y Yo lo amaré y me manifestaré a él”.
El Señor nos Bendiga
Pedro Sergio Antonio Donoso Brant
VI Domingo de Pascua Ciclo
“A”
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PARA LA LECTIO DIVINA
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SÓLO
QUIEN AMA VIVE DE VERDAD
En el orden cotidiano de
nuestra vida no tenemos siempre presente el motivo de nuestra alegría y de
nuestra esperanza. Para que eso ocurra es preciso vivir con la mirada del
corazón dirigida a Cristo, que repite más veces: “Si me aman...”. Todo
depende de este “si”. Sin embargo, amar es lo que más difícil nos resulta,
porque prevalece en nosotros el eslabón del egoísmo y del orgullo, del
repliegue en nosotros mismos, por encima del impulso a ofrecernos a los
otros. A menudo, víctimas de nuestro mismo egoísmo, pecamos contra Dios y
contra los hermanos. El amor está herido por nuestros rechazos y por
nuestras avaricias. ¡Cuántas veces nos encontramos haciendo cálculos o
dispuestos a amar sólo hasta cierto punto, sólo si vemos alguna utilidad
práctica, algún resultado efectivo; en resumidas cuentas, sólo si, en
definitiva, podemos sacar alguna ganancia!
Sin embargo, es siempre el
amor mismo, en su gratuidad más total, la mayor ventaja. Sólo quien ama
vive de verdad. Quien no ama está en la muerte. Así se revela el misterio
de la alegría. Vivir la pascua significa redescubrir cada día que estamos
llamados al amor y a la comunión. Que aunque somos débiles y con frecuencia
nos sentimos aplastados por muchas preocupaciones y sufrimientos, se nos
conceda no perder nunca el deseo de ser testigos del amor. Que cada día
podamos decirle al Señor: “Concédeme, hoy, ser motivo de consuelo para mis
hermanos, en especial para los más tristes y los que pasan por las pruebas
más difíciles”. “Concédeme, hoy, hacer brillar un rayo de luz en el camino
de quienes no conocen la belleza de la vida”. Que cada día podamos decir:
he aquí la pascua. Que cada mañana podamos ponernos en camino impulsados
por el Espíritu de amor, y así ya nada podrá asustarnos: hasta el dolor y
la muerte se volverán acontecimientos de amor, acontecimientos pascuales,
pasos a la vida nueva.
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ORACION
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Señor Jesús, nosotros creemos
que tú nos amas y deseamos amarte: danos el Espíritu de la verdad para que
nos haga comprender y poner en práctica todas tus palabras de vida, esas
que has traído para nosotros del corazón del Padre eterno. Tú estás siempre
con nosotros y no nos dejas huérfanos: también nosotros queremos permanecer
contigo. Sostén y aumenta en nosotros este deseo. Ruega por nosotros al
Padre, para que nos envíe al «otro Consolador», el que nos defiende del
maligno y nos hace recordar lo mucho que somos amados de modo totalmente
gratuito. De esta forma seremos conducidos a la verdad completa, a la dulzura
de la comunión, a la seguridad de la paz. Y el mundo, al verlo, sabrá que
tú amas al Padre y cumples su voluntad, y que precisamente este amor salva
el mundo. Amén.
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FUENTES DE LA PAGINA
ESTA PERMITIDO EL RE-ENVIO, LA
COPIA Y LA PUBLICACIÓN DE ESTA PAGINA, SOLO NO OLVIDE DE INDICAR EL AUTOR Y
LAS FUENTES DE ORIGEN
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La Página de la Misa Diaria, está preparada y es
enviada por Pedro S. A. Donoso Brant ocds, desde
Santiago de Chile, como un servicio de apostolado, amor por Nuestro Señor
Jesucristo y por la Iglesia. Les ruego su oración, para que pueda
mantenerse este servicio y subsidio, dando gracias a nuestro Dios que tanto
nos ama.
Nota: Para la Liturgia de la Palabra, utilizo
“Liturgia Cotidiana” de Ediciones San Pablo, para el estudio y comentario
de la Palabra, utilizo los textos de la Biblia Nácar-Colunga, (SBNC) y/o
Biblia de Jerusalén (SBJ),
(3)
Para la Lectio Divina, Lectio Divina para cada día del año, de Giorgio
Zevini y Pier Giordano Cabra (Eds.) y/o, Intimidad Divina, Fr. Gabriel de
Santa M. Magdalena ocd.
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